Chai

Una taza de leche

2:30 minutos en el microondas

2 bolsitas del Chai de Twinnings (porque solo ese tengo)

Espero

Un sorbo, me sabe mal, no es el Chai de tu casa, ese que me hacés para reconfortarme, ese que te regalé para tu cumpleaños cuando apenas teníamos como un mes de conocernos. No, no sabe igual. Sigue leyendo

Encajar

Aún con mis amigos, yo soy la que no termina de encajar bien en el grupo

10pm del domingo, yo voy llegando a la casa luego de pasar unas 4 horas con mis amigos.

Mis amigos  *suspiro de resignación*

Voy a tratar de ponerlos en pocas palabras, niños todos.

Mis amigos de acá, del pueblo, son amigos que vengo arrastrando desde el colegio (uno desde la escuela) y que el cariño creció desde ahí; no somos muy cercanos, no hablamos mucho de nuestras vidas cuando estamos en grupo.

-Entonces ¿ya no hay otra cosa nueva en sus vidas?

-No

-Bueno, en los últimos 7 meses yo salí del closet y tengo novia.

-Ah

Mis amigas se dedican las 4 horas a hablar de gente que yo nunca conocí en el colegio, de embarazadas, de gente pronta a casarse, del desgraciado que era novio de una de ellas, del novio de una de ellas. En algún punto de la noche aparece la curiosidad sobre mi novia, sus tatuajes, su edad, curiosidad de si yo soy celosa, curiosidad de querer ver una foto de ella.

4 horas de estar con ellos y cada vez lo siento más: Yo acá no encajo Sigue leyendo

Mi ansiedad

Pocas veces te he visto así

Anoche, sentada frente a vos, hablándote y sin poderte ver por más de 3 segundos;
mis piernas inquietas, no podía dejar de moverlas;
mis manos buscando algo con qué jugar, los botones de la blusa, mis aretes, cualquier cosa;
mis ojos viendo todo lo que había por ver, yendo y viniendo;
te veo, me detengo por un segundo (sos tan hermosa), me sonreís, te sonrío y acaricio tu brazo y sigo.

Te hablo de todo lo que pasó en el día, de cómo “Psicología de Heroes y Villanos” es una asignatura de la carrera, de cómo todos en mi clase son niños vestidos de adultos (y así nos ve la universidad), de mis preocupaciones, todo.

Me preguntás que si he seguido tomando té para los nervios, que debería, me decís que la ansiedad se me desborda.

La verdad es que sí, la ansiedad me come viva, tengo el cuerpo cansado (aún hoy) de tanto moverme, por estar así de inquieta me siento acelerada pero no tengo tanta energía como parece.

Una ducha caliente cuando llego a casa (gloria), el cuerpo se relaja y me da sueño.

7am de hoy, me levanto solo para empezar el día con una discusión con mis papás.

La ansiedad regresa, le va a tomar días irse.

De cómo llegué a acá

Resumen, MUY RESUMEN, de cómo me di cuenta que soy lesbiana y salí del closet

Intentos:

  1. Verano 2007/2008 (si no me equivoco), el compañero que me ayudaba con matemáticas: un beso torpe, feo, lo odié; muchos días y besos más le siguieron, los odié pero trataba de buscar eso que dicen que una tiene que sentir cuando besa a un mae. No sentí más que repulsión.
  2. Entre esa fecha y el 2011 decidí no pensar en eso, entonces acá toca un espacio en blanco en el que en realidad sí pensé en algo, en nenas, en besarlas, en cómo se sentiría poder tocar sus cuerpos, en cómo se sentiría que me besaran y me tocaran.
  3. 2011, primer año en la universidad: el rubio de la clase de verano, que me abrazaba para saludarme, que ponía su mano en mi espalda cuando estaba a mi lado, que me coqueteaba y yo me sentía obligada a seguirle el juego. Nunca sentí nada por él, me estorbaban sus abrazos, el calor de su mano en mi espalda me quemaba y solo quería sacudirme.

 

Claridades:

  • Colegio, mis amigas, esas a las que siempre les tuve más ‘cariño’, las que me abrazaban y yo dejaba que me abrazaran, las que se sentaban en mi regazo.
  • Universidad, ella, la guapa de la clase, la que me tomaba de la mano todo el tiempo, la que se acurrucaba contra mi porque tenía frío, la que me miraba feo cada vez que él me abrazaba, la que me abrazaba si él ponía su mano sobre mi espalda. Ella, la que me confundió tanto. Ella, a la que tal vez tenga que agradecerle porque me hizo darme cuenta de que yo era lesbiana.

Vos:

  • Primer tuit, tu respuesta, mi silencio/confusión.
  • Segundo tuit, tu respuesta, mi silencio/confusión.
  • Una mención, me recomendabas una película (que luego decidimos no iba a quedar en nuestro historial de películas), una conversación corta.
  • Tercer tuit, tu respuesta, mi respuesta, una conversación corta sobre mi tinte.
  • Cuarto tuit, una foto (que publiqué intencionalmente para que entendieras el apodo pero no me atreví a mencionarte), tu respuesta, mi sonrisa, mi respuesta.
  • Quinto tuit, otra foto, tu respuesta preocupada, mi respuesta explicándote y luego…
  • Un DM, un aliento contenido luego de leerlo, no saber qué hacer, los nervios, la conversación, tantos días de conversación y luego…
  • El 19, el día que me cambiaste la vida, yo sentada en el parque viéndote caminar hacia el restaurante, tantos nervios, tantas cosas sin pensar que dije.
  • Tu mensaje diciéndome ‘guapa’ esa noche, yo me derretí, estaba tan feliz.
  • Tu mensaje al día siguiente, te acordaste de la lista de películas que me prometiste.
  • Una semana de películas.
  • Yo invitándote a salir (torpemente), vos diciendo que sí.
  • Tercera salida, tu casa, el beso (por fin) y todos los que le siguieron. Eso era lo que tenía que sentir, se sintió tan bien.
  • Extrañarnos y verte todos los fines de semana por casi dos meses, y luego…

La salida del closet:

  • Una discusión con mi mamá.
  • Una hora de silencio.
  • Sentarme a hablar con ella, tratar de explicar.
  • Un vuelco de la conversación.
  • Verme obligada a decirlo en voz alta, tanto miedo, tantos nervios, tanta adrenalina.
  • Decirlo “entonces se lo pongo claro… me gustan las chicas”
  • Un segundo que se me hizo eterno.
  • Su aprobación y su apoyo.
  • Irme y volver.
  • una cosa más, me gusta una chica, estoy saliendo con ella”
  • Contarle de vos, su aprobación.
  • Contarte que salí del closet “¿qué? ¿estás bien?” No podía estar mejor

Ahora:

  • Seis meses y medio de conocernos.
  • Cuatro meses y medio de que salí del closet.
  • Cuatro meses y medio de que soy tu pareja.
  • Todo tan bien

Tuve suerte, tengo suerte.

Estamos

…que ya no tengan para comer es fuerte

¿tanto así?

    Diay 

Pancakes con más azúcar

 “Si puede haga ‘arepas’ a media tarde, no hay miel ni nada qué echarles encima, solo póngale más azúcar a la mezcla para que no haga tanta falta la miel”

Estos días las cuentas bancarias han estado casi en ceros, al ‘jefe’ del hogar no le salen trabajas suficientes, a la mamá le pagan por horas y solo trabaja (cuando mucho) 5 horas por día (tal vez menos, la jefa le quita horas);
¿salidas? ¿paseos? No no, de esos ya no hay, esos se quedaron atrás, cuando sí había algo de plata.

No hay plata.

Comemos lo que se puede, en eso se gasta el salario de mi mamá, a veces pescado, a veces pollo, a veces res (que nos regalan);
¿miel? ¿chocolate? ¿galletas? No no, eso no hay, no se puede comprar de eso, hay cosas más necesarias;
cosas para hacer pancakes sí hay (de vez en cuando) pero se les pone más azúcar y más vainilla para que no haga falta el poco de miel chorreando por los lados de la ‘arepa’.

Así, de a pocos, vamos pasándola en esta casa, rogándole a la deidad de su preferencia que algún trabajo aparezca.

Pero así, estoy segura, es la situación de muchos; la mía no es tan grave a la par de muchas otras. Tengo suerte.

Nota:  En esta casa le dicen ‘arepa’ al pancake.

Yo soy

¿yo sé lo que soy? Sé que esta que soy es la versión más pura de lo que he sido. También sé lo que fui, fui: softball, música, lesiones, dibujos, golpes, cortadas, comida, colores, altura, fuerza, gordura, locura, lágrimas, colochos; y todo eso sigue siendo parte de lo que soy, pero ¿qué soy?.

Soy yo, eso puedo decir, no soy bien ni soy mal, solo soy yo. Soy lo que me dejo ser, y ahora de verdad me dejo ser.

Y vos, de todxs, vos sos la que ves la versión más pura de lo que soy, vos ves quien soy de verdad, y así me querés, y por eso te adoro tanto.